Lectura de comicios pasados: unidad vs división

Cómo leer la victoria y las derrotas del oficialismo en los comicios que fueron un adelanto de lo que serán las próximas primarias.

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Corrientes, La Rioja y Chaco son muestras de la enmarañada situación electoral que tiene a los partidos evaluando posibilidades y estrategias contrareloj.

La victoria expone la capacidad del vencedor de reinventarse, de convocar y convencer al punto de lograr el apoyo, mientras que la derrota, lo diametralmente opuesto. La victoria en Corrientes fue celebrada con mucho entusiasmo por parte del oficialismo, mientras que La Rioja y Chaco son vistas como los ejemplos de “no hay que confiarse” aunque no sabemos si Cambiemos tomará nota de ello.

Un dato de color en todo esto lo representa la performance de las encuestadoras que anticipaban una reelección del intendente de Corrientes, Fabian Ríos y los resultados finales arrojaron un desenlace totalmente distinto. Tassano se impuso con el 50,17% de los votos, contra el 46,47% de Ríos.

Los errores de medición pusieron de nuevo en evidencia a las encuestadoras, lo que nos lleva inevitablemente a preguntarnos ¿Que tomamos para “guiarnos” en las próximas elecciones? Resulta casi necesario que uno haga su propio análisis desde la perspectiva de lo que puede acceder sin tener un aparato o una estructura de análisis ý sondeos como el de las encuestadoras. Confiar en la percepción personal sin dejarse guiar exclusivamente por los sondeos. Lo que representa todo un desafío en sí mismo.

No se sabe si por motivo de ser pagadas las encuestadoras deciden actuar deliberadamente a favor de uno u otro perdiendo así toda objetividad. Y lo más importante poniendo en juego su propia credibilidad. O son realmente errores de fondo y tienen que ver con las maneras en que se están recabando los datos. De todas formas plantea la necesidad de revisión. Porque lo que antes era al menos un dato importante, una herramienta muy válida hoy es una herramienta a tomar con pinzas.  

Cambiemos tuvo su resultado más desfavorable de la jornada en las elecciones legislativas de La Rioja, donde quedó en tercer lugar en la capital provincial.

El gobernador Sergio Casas decidió desdoblar las elecciones provinciales para evitar que los candidatos de Cambiemos “arrastraran” votos en desmedro del PJ -que se presentó dividido- lo que finalmente surtió efecto con la amplia victoria del oficialismo provincial.

La estrategia fue favorable para Casas pero no para Cambiemos. Es que en el macrismo especulaban con que, al dividirse el PJ, podían alcanzar un segundo lugar. Eso finalmente no sucedió.

Salir terceros no estaba en los planes y aumentará la presión sobre el radicalismo para que el ministro de Defensa, Julio Martínez, se ponga al frente de la boleta de senadores en las elecciones legislativas nacionales. Aunque estar en ese lugar es estar muy expuesto, si perdieran sería una derrota difícil de digerir, por más que los operadores políticos del oficialismo intenten establecer que “Macri no le teme a la derrota”.

No siempre la unidad es la mejor estrategia y en este juego arquitectónico electoral se vuelve aún más interesante que las mediciones no reflejen la realidad. No la están reflejando, como hemos visto. Hace que el resultado electoral termine siendo una incógnita para quienes intentamos preverlos. Solo podemos especular en medio de un juego de “ruleta rusa”.  

El próximo 24/06 comenzará de manera formal la campaña electoral hacia las primarias de las elecciones legislativas, cuando se oficialicen las listas de pre-candidatos a diputados y senadores nacionales.

El debate sobre la unidad plantea varias aristas.

¿Por qué “la unidad” es importante? Por el divide y reina, porque división es interpretada como debilidad y asociada a la más probable derrota. Lo vemos claramente con el ejemplo de la coalición de gobierno actual enfrentando a un por entonces oficialismo PJ unido, aparentemente encolumnado, que terminó siendo derrotado incluso en el distrito bonaerense, el de “los barones”.

Pero también unidad del frente en competencia no necesariamente es victoria. Estamos en un contexto en el que realmente todo puede pasar. Y hay que plantear muy bien la estrategia, jugar muy bien las cartas para edificar el entramado estratégico que más beneficie. Creo que están todos avocados a ello.

Muchos factores influyen en la decisión del elector. La economía por supuesto. Pero la imagen, el discurso y cada vez más el voto castigo, el voto en contra más que a favor. Y eso es lo que tal vez pueda hacer diferencia para cambiemos de nuevo o bien en esta instancia de oficialismo puede jugarle totalmente en contra. Veremos.