La tormenta perfecta

El panorama se presenta como una verdadera “tormenta perfecta”.

Como ciudadanos debemos tener en cuenta varios factores y evaluarlos para poder dilucidar este clima político que vivimos.

Desatado por el polémico acuerdo del Correo con el Estado, sumado al intento por modificar la fórmula de aumento de los salarios de jubilados, el viento sopló aun más fuerte y trajo consigo enojos, conflictos internos a la coalición de gobierno que se agravaron, distancias y marcadas diferencias, algunas mediáticamente expresadas, otras que se oyen tras los muros.

Las encuestas que ponen en duda la imagen del Presidente, la desilusión frente al cambio que no viene demostrándose fehacientemente, la noción desplegada de hartazgo y de que “todos son iguales” ponen de frente a Cambiemos con la peor perspectiva para su gestión, en el peor momento de la misma.

Y las malas noticias no paran de llegar. Parece que el viaje a España presenta sus propios conflictos, la no tan bienvenida a nuestro representante ejecutivo la dieron los diputados de “Unidos Podemos”, (una coalición de izquierda, que era afín al kirchnerismo) tildaron a nuestro Jefe de Estado “Presidente off shore”, dijeron entre otras cosas: “combate a los pobres en vez de la pobreza” “quédense tranquilos, Vamos a volver” e incluso mecharon sus reclamos con un apoyo explícito a Milagro Sala, entendiendo que se trata de una presa política.

Todo ello en un clima externo que tiene la mirada atenta a lo que sucede en nuestro país, en pleno intento de Mauricio Macri de demostrar y convencer a todos de que Argentina está viviendo una transformación, que se ha iniciado “el cambio”.

Una de las preguntas es, ¿realmente podemos convencer al exterior que Argentina es un “país normal”?¿Cómo hacerlo? si continúan nuestras marcadas diferencias internas, si aún no podemos demostrar el repunte económico esperado, la inflación que sigue haciendo sentir duramente sus consecuencias, la crisis energética que se evidencia en momentos de altas temperaturas, la guerra de oposición versus oficialismo de espionaje y la “guerra judicial”, los hechos de corrupción sin resolución, la eterna grieta.

Las acusaciones contra esta gestión comienzan a aparecer y a hacerse públicas, hechos que declaran al menos un halo de sospechas sobre varios funcionarios, incluido el propio Presidente y atrás van quedando las de la gestión pasada, aunque convenientemente una nueva decisión judicial da nuevos bríos a las causas viejas en proceso.

En el medio de todo ello a la oposición se le ocurre hacer un pedido de juicio político para el Presidente de la República Argentina. La pregunta ahora es: ¿tendría asidero? ¿Quién pudo pensar que era conveniente hacerlo en esta instancia? ¿Oportunidad?

Evaluar la posibilidad como forma de hacer que la justicia efectivamente investigue los sucesos que llevaron al mentado acuerdo con la empresa de la familia presidencial quizás resulte una opción, pero resulta poco creíble que se dé curso al ambicioso –y seguramente interesado- pedido desde el plano formal, institucional como corresponde. Más aun, resultará definitivamente polémico a nivel social este hecho en donde la oposición –al menos una parte de ella, porque en este caso no hubo unanimidad de concepción- abandona su prudencia y el carácter constructivo que mantuvo hasta ayer.

En la elaborada fundamentación que acompaña el pedido se expresan otras causas además de la del Correo, todas en las cuales se sospecha que Macri y varios de los funcionarios que lo acompañan en la gestión incurrieron al menos en graves faltas a la ética de funcionarios públicos, incluso se enuncia que sus conductas “atacan directamente los cimientos democráticos”.

Aún es pronto para definir cómo sigue o cómo terminará esto, lo que está claro es que hay que tener en cuenta que estamos en el escenario preelectoral, que el Gobierno Nacional cometió errores importantes y para nada convenientes en este último tiempo, tal es asi que su imagen esta puesta en cuestión tras las polémicas medidas adoptadas y sobre todo que la oposición ya plantó la bandera de guerra declarada, buscando recobrar el poder. Todo ello hace que el clima se vea tan revuelto, muchos factores por analizar, todos ellos impactan en esto que estamos atravesando: una verdadera tormenta perfecta.