Horas de tensión. Diciembre

18 de Diciembre, jornada intensa, una Ley y mucha violencia

Fecha significativa para nuestro país, muy cerca del 19 y 2o de diciembre, pero sin temor a ello, confiando, como ya es característica de esta gestión de Gobierno Nacional, en que las cosas le van a ser favorables, vivimos una jornada conflictiva más. Una jornada muy triste.

Estábamos equivocados quienes pensábamos que el Gobierno dio un mal paso al mandar ahora los proyectos. Con el “diario del lunes” (o para ser más específicos, del martes) vemos las repercusiones de lo que fue la jornada en la que se convirtió en Ley uno de los proyectos más ambiciosos y polémicos de Cambiemos.

Las marchas en las calles, único lugar donde la oposición se une para manifestarse contra una de las medidas que intenta en el Congreso y con los números justos, el Gobierno aprobar.

El contraste fue fuerte: afuera manifestantes y policías, enfrentados. Adentro del Congreso: sesión, “debate”. En conjunto a nadie puede alegrar este contexto. Vuelven los recuerdos de 2oo1. Vuelven los peores recuerdos de historia que nos empecinamos a no dejar atrás.

La premura por sacar la ley “cueste lo que cueste” hizo que a pesar de lo que se vivía afuera, el caos, continuará la sesión. De hecho Monzó pidió un cuarto intermedio para analizar la situación a poco de iniciar el encuentro y volvieron con la idea de que la policía lo iba a controlar.

Tan polémica, tan conflictiva esta ley que provoca muchas cosas.

Mucha incertidumbre. Como todos estos últimos días. La policía sin responder, llevando hasta más allá del límite esa espera para responder. Con la idea de dejar en evidencia quienes eran los violentos.

La marcha, la manifestación en si empañada por los violentos de siempre. Los destrozos ni hace falta que nosotros los mencionemos, lo hemos visto a lo largo de la tarde. Qué cambio del jueves (primer intento de tratar el controvertido proyecto) al lunes. No había cambiado mucho. Sustancialmente no había mucho cambio. El enfrentamiento era previsible. Los destrozos eran previsibles. El Gobierno obviamente lo sabía. Dejaron que suceda. Todo en manos de la policía de la ciudad en esta oportunidad, desguarnecida, desbordada y siendo ellos los que recibían la agresión, sin repeler, no autorizados a usar las armas ni a reaccionar.

Y el no responder era parte de la estrategia nueva, asi como cambiar a Patricia Bullrich tras recibir tantas acusaciones de “militarizar” la zona del congreso. Ayer siguió de cerca el despliegue policial el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.  Se sostenía la idea de no responder para evidenciar la violencia del otro sector. De los manifestantes.

Mauricio Macri en conferencia de prensa habló de “consensos básicos” estos que pactó con los Gobernadores. Hablo de sus máximas, “Reducir la  pobreza y crecer”. Hablo de un país federal. Sobre “la falta explicación de su gestión de la medida impulsada, sobre la reforma previsional específicamente dijo “siempre se puede mejorar en términos de comunicación”

Después de lo vivido en la jornada de la sanción, es claro que se trata de una ley impopular. Que toca los bolsillos de los jubilados y los que reciben las asignaciones familiares. No hubo consenso con los sectores, solo un acuerdo con gobernadores que también fue criticado.

Lo cierto es que todo esto que a muchos nos parece innecesario, inoportuno, y equivocado hoy tiene fuerza de ley, pero fue el mejor momento para hacerlo. Porque esperar al próximo año donde con los ánimos renovados post vacaciones hubiese empeorado las cosas. El conflicto hubiera sido quizás mayor.

Tras 12 horas de debate, protestas desatadas en todo el país y el aporte de los diputados ligados a los gobernadores, se sancionó la ley de Reforma previsional.

Cambiemos logró uno de sus objetivos a pesar de todo el conflicto, toda la violencia desatada, los cacerolazos y el malestar social manifiesto. Cuál será el costo. Ahora empezara el control de daños, que a juzgar por los dichos del Presidente, a pesar de dar la sensación de haber perdido el control de las calles y no haber sabido cómo manejar a los violentos, de exponer peligrosamente a la Policía de la Ciudad “afuera” mientras expuso también a sus aliados “adentro” (Habrá que ver el costo político real para estos actores involucrados: Gobierno, Gobernadores, Legisladores) a juzgar por la perspectiva expuesta de Mauricio Macri, se confía en que las fiestas traerán olvido y este no será sino que un capítulo más de nuestra política.  

La “Compensación” ha sido firmada por decreto. Debemos esperar a 2o18 para ver cómo se desenvuelve la nueva disposición. La casa esta en orden.