GREENPEACE. Campaña contra el uso de glifosato y semillas transgénicas

Franco Segesso señalo que “el tema glifosato es un tema olvidado y archivado por los políticos del país e incluso en algún punto promocionado".

 

El coordinador de Campañas de Greenpeace, Franco Segesso, destacó la necesidad de una agricultura sin agro tóxicos y con semillas criollas. Ejemplificó que esto serviría para multiplicar la cantidad de empleo, además de disminuir las crisis en las económicas regionales como también problemas en la salud.

 

En comunicación con la AM990, Franco Segesso señaló que “el tema glifosato es un tema olvidado y archivado por los políticos del país e incluso en algún punto promocionado. Los datos conservadores en cuanto a agro tóxicos y esto llega a los alimentos, ya que la fumigación afecta a otros sectores lindantes”.

 

Enfatizó que “muchos de nosotros tenemos agro tóxicos en sangre. Hay otro tipo de agricultura que trabaja con los saberes naturales y produce sin agro tóxicos”.

 

Sostuvo que “en primer lugar deberíamos dejar de lado las dicotomías, entre éxito económico o éxito del cuidado del bien natural. Hay que entender el fenómeno de la soja transgénica y debemos entender la producción de alimentos saludables”.

 

Aclaró que el actual sistema de producción “no fortalece las economías regionales y la renta se las llevan las grandes empresas, a través de las semillas y la venta de agro-tóxicos”.

 

Puntualizó que “lo que tenemos que pensar es como salimos de este mercado dependiente y que sea ecológico, además de sostenido en el tiempo”.

 

GENERA EMPLEO. Segesso explicó que “un empleo genera esta industria por 1000 hectáreas y la producción ecológica podría producir 15 en la misma dimensión. Esta es una realidad y los otros sistemas de producción contaminan”.

 

Denunció que “el tipo de producción con agroquímicos no son rentables para las economías regionales y generan grandes gastos y consecuencias en el ambiente y en la salud de la gente. Los costos de producción en este sistema son cada vez más altos”.

 

Finalmente, Segesso dijo que “este es un modelo que no se sostiene en el tiempo y genera un cóctel de contaminación” y concluyó que “lo que proponemos es un modelo agroecológico, para producir un sistema de producción que siga la cultura local, lograr la soberanía alimentaria y se revitalice la población rural, sino que se lo expulsa”.