Ganadería: cayó la retención de hembras para vientres

En el primer semestre del año se faenaron en todo el país alrededor de un millón de terneras, un tercio del total. El dato de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra) indica, según los especialistas, que cayó la retención para vientres.

El “mapa de la ternera” que elabora Fifra muestra que en Buenos Aires se faenó el 62,99% del total de los animales, seguido de Santa Fe (15,2%); Córdoba (9,84%), Entre Ríos (4,19%); Santiago del Estero (1,67%); Chaco (1,17%) y Tucumán (0,89%). En tanto, en el resto del país se faena el 4,04 por ciento.
En la región de la cuenca del Salado -Buenos Aires- se produce el 60% de los nacimientos de terneros del país, que son unos 14 millones anuales, de los cuales la mitad son hembras. En ese marco, si en la primera parte del año 600.000 fueron a faena, corresponde al 30% del global de la zona.
En Fifra estiman que otro tercio de las terneras van a reposición y el resto pasa a vaquillonas. De ese esquema deriva que no hay ampliación del rodeo de madres. La alta participación de la ternera en la faena es un indicador de la preferencia por la hacienda liviana, de ciclo corto.
Federico Santangelo, de la consultora Agroidea, entiende que se registra una “estabilización” del rodeo y que se incrementó la faena de hembras porque el año pasado hubo un alto nivel de retención por las expectativas respecto a cómo evolucionaría el negocio.
Explicó que en diciembre de 2015 el precio de la hacienda subió de manera significativa pero que en los últimos 12 meses el alza ronda el 15%. “Esa evolución y la suba de costos determina que haya que vender más para cubrir los costos”, dijo.
A su entender, las expectativas del año pasado estuvieron “sobredimensionadas” respecto a cómo crecerían las exportaciones. “Retomar la participación argentina en el mercado mundial costará, se perdió mucho en los últimos años y, aunque se eliminaron retenciones y ROE (permisos de embarque), lo que no hay es suficiente cantidad de cabezas”, señaló.
Desde el Ieral, el economista Juan Manuel Garzón analizó que aflojó la retención de vientres “pero sin entrar en una zona preocupante”. Agregó: “Perdió intensidad el proceso, aumentando el porcentaje de faena de hembras.
Proyectó que el rodeo crecerá, aunque “más lentamente”. Admitió que la situación genera inquietud porque la inversión se está ralentizando y eso tiene que ver con la baja de rentabilidad del negocio y con la asimetría entre la evolución del precio de la hacienda y el resto de los de la economía.
Estimó que la rentabilidad caerá entre 30% y 40% respecto del año pasado, aunque todavía sigue en terreno positivo porque parte de los costos también crecen por debajo de la inflación. “El negocio deja de tener el atractivo del año pasado. En el mercado interno no hay margen para que se valorice el precio de la carne y, por ende, el de la hacienda, y la exportación todavía no tiene la potencia para arrastrar al resto de la cadena”, opinó.