Francia instala teléfonos en cada celda para que los reos puedan llamar todo el tiempo

Francia tiene intención de instalar un teléfono fijo en la celda de cada detenido, de forma que los presos puedan llamar en todo momento a determinados números y favorecer así los vínculos familiares y su reinserción social.

Con ese fin el ministerio de Justicia lanzó una licitación para equipar unos 50.000 espacios en 178 penitenciarías del país (se excluirían las prisiones dedicadas a presos en condiciones de seguridad particulares).

Quien esté detenido podrá llamar solo a los números autorizados por la administración penitenciaria. Las primeras líneas deberías ser activadas para fin de año.

Para la administración de Emmanuel Macron se trata de favorecer el mantenimiento de los vínculos familiares, considerado un elemento clave en la reinserción social, y de desactivar uno de los principales motivos de conflicto en prisión, el tráfico de teléfonos celulares.

Teléfonos clandestinos

La titular de Justicia de Francia, Nicolle Belloubet, se mostró en agosto a favor de extender la experiencia que se lleva a cabo en la prisión de Montmédy desde diciembre pasado, que permite a los presos telefonear a sus familiares a cualquier hora y a precios inferiores a los de las habituales cabinas, de acceso restringido.

Más allá de buscar una relación más fluida con el entorno familiar, el objetivo es disminuir la circulación clandestina de teléfonos celulares, uno de los principales motivos de incidentes entre rejas.

En la primera mitad del pasado año, se descubrieron más de 19.000 móviles y accesorios, para una población de unos 70.000 internos en Francia.