ESTADOS UNIDOS. Oleada de sobredosis por drogas sintéticas

Sólo en Cincinnati (Ohio), en las últimas dos semanas un total de 200 personas sufrieron sobredosis, y tres de ellas fallecieron.

Estados Unidos vive en estado de alarma por una oleada de sobredosis de drogas sintéticas en las últimas dos semanas, informaron fuentes locales. Según la policía, la causa es el carfentanil, un tranquilizante para animales usado en particular en el ganado y en elefantes.

 

Los expertos aseguran que bastan apenas unas pequeñas dosis para provocar la muerte en una persona.

El New York Times aseguró que, si el fentanyl, un opioide sintético, es 50 veces más fuerte que la heroína, el carfentanil es 100 veces más potente que el fentanyl, por lo cual su potencia “es devastadora”.

Sólo en Cincinnati (Ohio), en las últimas dos semanas un total de 200 personas sufrieron sobredosis, y tres de ellas fallecieron.

Aumentos similares de sobredosis de drogas se registraron también en Indiana, Kentucky y West Virginia. Según los expertos se trata de un síntoma derivado de la epidemia de la heroína que se está registrando en todo Estados Unidos, y del creciente uso de opioides sintéticos, como el fentanyl, que normalmente se mezcla en las partículas de la heroína, provocando un efecto demoledor.

Las autoridades sospechas que el carfentanil es producido en China o en México, y que arriba al país a través de Columbus (Ohio), Florida y Kentucky, reportaron medios locales.

Mientras que el fentanyl es ampliamente utilizado en los hospitales, como un analgésico de acción rápida, el carfentanil es mucho más raro y los médicos tuvieron que llamar a veterinarios de zoológicos para obtener una muestra para ser utilizada en el análisis comparativo.

La policía, así como autoridades sanitarias de Cincinnati, informaron que en los primeros seis meses de este año se registró una media de 92 casos de sobredosis de carfentanil al mes, cuando en el último semestre del 2015 la media era de 40 casos.

El jefe de policía de Newtown (Cincinnati), Tom Synan, que además lidera la fuerza de Coalición contra las Drogas del Condado de Hamilton, afirmó que “no basta simplemente con enojarse por la situación; no es tan simple con decir, ‘no lo hagas'”.

“Esta gente tiene una enfermedad, y ellos necesitan ser tratados”, dijo Sammarco. “La respuesta tiene que llegar de la comunidad en su conjunto”.