Es posible ser madre luego de una ligadura de trompas

Las mujeres que han recurrido a una ligadura de trompas de Falopio como método anticonceptivo permanente pero que por diversos motivos quieren recuperar su capacidad reproductiva tienen altas chances de lograr un embarazo.
La solución no está solamente en la reversión quirúrgica de la ligadura –cirugía que presenta una tasa muy baja de éxito–, sino en modernos procedimientos que hoy se realizan sin mayor dificultades de medicina reproductiva, que permiten que la mujer emplee sus propios óvulos para llevar adelante un tratamiento de fertilización asistida.
“Muchas mujeres que por razones familiares, económicas o incluso por violencia familiar han decidido realizarse una ligadura de trompas como método anticonceptivo permanente pasado un tiempo pueden cambiar de opinión y querer ser madres. La mayoría cree que no es posible; otras piensan que sólo pueden tratarlo revirtiendo la cirugía, es decir efectuando una nueva cirugía en un intento de desligar las trompas. Lo que no saben es que en realidad las mayores chances de ser mamá luego de una ligadura de trompas es recurriendo a técnicas de reproducción asistida”, afirmo´ a Infobae la doctora Sabrina De Vincentiis, especialista en Embriología Clínica y Directora del Laboratorio de Embriología del centro de medicina reproductiva Seremas.
Según explicó la especialista, las Trompas de Falopio son dos conductos que se extienden desde el útero hasta los ovarios, y cumplen distintas funciones cruciales para la concepción. Permiten que el óvulo vaya de los ovarios al útero, pero también nutren y guían a los espermatozoides para facilitar la fertilización, e incluso nutren al embrión en su estadio más temprano.
Santiago Brugo Olmedo, especialista en Medicina Reproductiva y director de la institución médica, precisó: “Una ligadura de trompas es casi imposible de ser corregida mediante una cirugía, porque no es solo un tubo que conecta a los óvulos con los espermatozoides, sino que además es una glándula que produce fluidos que son vitales tanto para el óvulo y los espermatozoides antes de juntarse, así como también para el embrión que resulta de su unión”.
Y agregó: “En las mujeres que se han sometido a una ligadura de trompas y que quieren ser madres –o volver a ser madres–, los procedimientos de reproducción asistida como el ICSI (Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides) ofrecen tasas de embarazo de entre el 40 y el 45% por cada intento”.
Esto es posible utilizando los óvulos propios de la mujer que se encuentran en sus ovarios, y que no se ven afectados por la ligadura. “En estas mujeres la opción más segura y altamente eficiente de buscar un embarazo es mediante técnicas de reproducción asistida, ya que en general se trata de mujeres jóvenes que han sido madres antes de la ligadura, que no tienen ningún problema en la función ovárica”, afirmó De Vincentiis.

Operación gratuita

La cirugía de ligadura de trompas o ligadura tubaria se realiza en forma gratuita en hospitales públicos, obras sociales y prepagas ya que está garantizada por la ley nacional N° 26.130 sancionada en 2006. Es requisito ser mayor de 18 años, pero no lo es el haber tenido hijos ni se necesita más consentimiento que el de la mujer que decide someterse a esta intervención (no de su pareja). Sólo en la ciudad de Buenos Aires se realizaron unas 1300 ligaduras tubarias en 2016.
Las microcirugías que se realizan en la actualidad para tratar de “desligar” las trompas no sólo enfrentan el desafío de restablecer los conductos, sino que aun cuando esto se logre la funcionalidad de las trompas suele verse seriamente comprometida.
“Lo que la mayoría no sabe es que las trompas, cuando fueron ligadas, entran en un proceso de inflamación, generando un ambiente bastante atípico para la trompa, que ve seriamente comprometida su delicada función de nutrición y transporte –advirtió De Vincentiis–. Esto se traduce en una muy baja probabilidad de lograr el embarazo por reconstrucción de las trompas de manera natural”.
Incluso –y es muy importante tenerlo en cuenta– hay estudios que muestran que en los casos en que se logra la reconstrucción quirúrgica de las trompas, de quedar embarazadas las mujeres enfrentan un riesgo aumentado de embarazo ectópico (fuera del útero, dentro de las trompas).