Entrevista y Comunicado: el buen arte de no dejar nada librado al azar, “si pasa, pasa”.

Una oportunidad desaprovechada y una respuesta que atendió a cada punto.

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En el juego preelectoral todo vale, pero la audiencia hoy ya no es fácil de engañar. La comunicación política en toda su expresión demuestra sus impactos a quien quiere ver el “detrás de escena” con todas las decisiones que se toman antes de la puesta al aire.   

La semana fue escenario de una entrevista al Presidente Mauricio Macri, hecha por un medio local, con periodistas también de la provincia. Un tiempo que concede el mandatario nacional haciendo honor a lo que constituye una obligación para todos los funcionarios públicos, el contacto con la prensa. Lo que “faltaría” en este caso es que dejen de elegirse espacios amigos para dar la charla.  

Es una oportunidad de “llegada” federal para la gestión al tiempo que a través de periodistas locales –que conociendo nuestra realidad doméstica- se pueden hacer preguntas con buen contenido y que resulten provechosas para las respuestas que todos los formoseños quisiéramos escuchar.

La campaña se extiende en todo el territorio nacional, por lo cual también resulta conveniente dar la impresión de la “federalización de la comunicación”. Una buena estrategia. Aunque analizarlo todo con una mirada puntillosa arroja luz sobre el armado y puesta en escena donde cada detalle cuenta.

Para ver cómo se puede disfrazar absolutamente todo, es interesante ver esos detalles. Que el Presidente tenga estas actitudes de comunicación es su obligación, pero con una mirada fina al respecto se puede evaluar el impacto que tiene lo dicho.

La comunicación se dio a un medio para nada neutral en este juego político. Con periodistas para nada neutrales tampoco en la contienda. Y no específicamente hablando de sus posiciones en el espectro ideológico, sino simple y llanamente por las preguntas que fueron vertidas, que siempre fueron condescendientes, en poca profundidad y tocando temas que –absolutamente arreglados- eran proclives a que el presidente pudiera responder y sonar como de una “gestión eficiente” de parte de su gobierno. Por ejemplo, lo del puente directo con Paraguay. Era evidente que la entrevista estaba direccionada. Ni las preguntas eran al azar ni las respuestas espontáneas.

Se lo veía al Presidente leer las obras en ejecución. Al respecto, por supuesto no vamos a esperar que con tantas funciones deba saber todo de memoria, es obvio que tiene que tener un apunte, una ayuda memoria. Pero en este punto podemos destacar al menos dos cuestiones: la lectura del emisor, en este caso el Presidente, con el intento de no dejar de mirar a la cámara y la catarata de información vertida, que vuelve todo más complejo para un receptor propenso a recibir, procesar y “resumir” lo obtenido.

Es sabido que en comunicación se ha estudiado y estudia cada mínimo detalle en función de hacerla “efectiva”, esto es dejar un mensaje (lo que el emisor quiere decir) y que el receptor lo “capte”. Las grandes corporaciones de medios, como podemos ver en algunas películas, tienen incorporada en la misma cámara una pantalla donde quien está frente a ella puede leer lo que debe decir sin dejar de mirar a la cámara, su contacto directo con la audiencia (receptora).

Mauricio Macri intentaba leer dando la impresión de “recuerdo”, como si estuviera recordando realmente cada uno de los momentos en los que visitó la provincia. Y es que en la comunicación tiene revelada importancia el comportamiento no lingüístico, aquello que expresa el cuerpo en el diálogo más allá de lo que dicen los labios.  Los gestos del Presidente “intentando recordar” cada obra en ejecución fue concebida de esta forma, obviamente previo desarrollo de la entrevista que también fue, evidentemente, acordada.

Además, leer la lista completa con tanta información cualquier audiencia se pierde. Simplemente suma y dice: hicieron muchísimas cosas! ¿Quién puede dudar de ello con la voz de un solo emisor? Por ello resulta importante la respuesta. Son dos “detalles” que pueden pasarnos desapercibidos, pero el trasfondo y la mirada atenta, perspicaz ayuda a analizarlos para poner en evidencia que nada es al azar.

Fue una oportunidad desperdiciada. Hablar con el Presidente de nuestro país sin hacer preguntas puntillosas, intentar hablar en libertad.

El mandatario nacional dio el punta pie inicial hablando en términos futbolísticos, que es a esta altura una característica de Mauricio Macri. Marcando de donde viene su cultura de dirigencia y además porque lo hace ver “cercano a la gente”. Esto se cree, por eso su equipo asesor lo  incentiva para que lo haga.

La primera pregunta disparó directamente hacia la “relación” con el mandatario provincial, del cual Macri habló sobre su “Capacidad de reinventarse” y esto fue seguramente uno de los motivos (el otro, no menos importante, fue lo que siguió con la lectura de la lista de obras “llevadas adelante para todos los formoseños”) que alentó a la respuesta de Insfran, conocida a través de un comunicado que salió en el diario y se replicó en las redes sociales.

Los dichos del Presidente quedarían como ciertos en todos sus aspectos al desconocer el trasfondo político de la entrevista, el contexto y la falta de una respuesta que diera la “otra” voz. El derecho a réplica.

En el comunicado del Gobernador de Formosa, el primer párrafo reza acerca de la falsedad de la información vertida, para explicar seguidamente punto por punto cuales fueron las obras realizadas y los verdaderos fondos, los recursos con los que se llevaron adelante.

El gran anuncio de esta gestión nacional fue el Plan Belgrano, sobre el cual caben más de un reclamo no solo de nuestra provincia sino de muchas otras que esperan se active realmente, que sea lo que se esperaba, para lo que fue diseñado y lanzado.

El comunicado con la respuesta fue en detalle explicativo respecto a la lista del Presidente. Dejando en claro la situación real de aquellas obras y además la posición política del mandatario formoseño.

En un punto en particular, en cuanto a la reforma laboral -que sin dudas es uno de los “caballitos de batalla” de esta gestión nacional- Insfran reconoce en ese pedido del Presidente de “acompañarlo” en él, un intento de ponerlo “en contra de los intereses de los trabajadores” y por ello responde que no lo haría.

El Presidente no pierde oportunidad para hablar sobre ello en las ocasiones que puede, se trata de modificaciones en el sistema de las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (ART) con el mentado objetivo de reducir la litigiosidad por accidentes laborales, modificaciones por las que los trabajadores deberán pasar por comisiones médicas antes de recurrir a la justicia. Resulta un proceso más engorroso que de alguna manera tergiversa y hasta podría llegar a atentar contra los intereses del trabajador.   

Siempre que hablamos de “reforma laboral” es un tema por demás delicado, sobre todo por nuestra experiencia en el ámbito. El proyecto debería ser tratado en las cámaras y les compete a nuestros legisladores analizar muy detenidamente “la letra chica” de la reforma.

Lo que pudo haber sido una entrevista provechosa, de cierre de la grieta, de preguntas exhaustivas y contenido fructífero fue una oportunidad desaprovechada, nada de ello hubo sino todo lo contrario. Quizás con intención o tal vez sin ella se perdió una oportunidad para hacer preguntas acerca de la realidad de las economías regionales más allá del discurso. Ni hablar de las causas de corrupción que tocan de cerca al gobierno nacional. O planteando la verdad acerca de las obras ejecutadas y en ejecución en nuestra zona. Algo que difícilmente desconozcan los avezados periodistas.

Con el afán por mostrar lo que conviene del “cambio” en comunicación por ejemplo, se apela a la mentira sin miramientos, con la ilusión de siempre: si pasa, pasa.  Estrategia muy utilizada por el oficialismo en toda su gestión.

Al pueblo formoseño ya no se le engaña, este sabe lo que elige y sabe además que cada elección es una oportunidad para volver a ser partícipes y protagonistas de su propia construcción de futuro. A las urnas vamos.