En plenas negociaciones

El Presidente Mauricio Macri evidentemente espera reacciones.

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El viaje a EEUU con una comitiva compuesta por algunos opositores al Gobierno Nacional es a esta altura una marca registrada, sumado a ello decir ante un auditorio lleno de empresarios norteamericanos que hará reformas laborales “aunque los sindicatos no quieren” invita a creer que no solo quiere repercusiones en el país del norte, claramente espera reacciones domésticas ¿por qué lo hace?

A su regreso de aquel viaje relámpago, el encuentro con los Gobernadores. Muchos temas para tratar en este territorio. Mucho por “pulir”.

Más allá de la bienvenida y la buena disposición de empresarios y políticos con los que mantuvo encuentros Mauricio Macri, esto no se traduce obviamente en inversiones per se. Habrá que ver cuanto pudo convocar el Presidente, solo el tiempo puede arrojar luz sobre ello. Lo crucial ahora es la discusión interna sobre las reformas.

Macri se reunió con los Gobernadores de las 23 provincias (ausentes, pero mandaron representantes Neuquén, Santa Cruz y San Luis) y el Jefe de Gobierno capitalino para discutir cómo “acomodar las cuentitas”. Básicamente les reitero a los Gobernadores la necesidad de bajar las cuentas y reducir el déficit. Alertando que “la Anses no da para más”.

Se trata de una singular bomba de tiempo, que el Gobierno busca desactivar: reducir los gastos de Anses. Desmontar un proceso que comenzó con Cristina Fernández y se agravó con Mauricio Macri, se fue cargando la misma con una serie de programas que no corresponden al sistema de seguridad social. La Reparación Histórica, sumada a la extensión de las asignaciones, parecen haberle dado su toque final, algunos afirman que los números de la Administración Nacional de Seguridad Social están al borde del rojo. Sin embargo el déficit es uno de los secretos mejor guardados del Estado. Se sabe o podemos suponer que existe dada la preocupación al respecto pero no hay acuerdo sobre cuánto es en porcentaje el déficit respecto al PBI.

Macri dijo: “no podemos seguir endeudándose para el gasto corriente, ya sabemos cómo termina” y “tampoco voy a emitir para financiar el déficit porque eso genera más inflación y pobreza”. Explicó que el corazón del ajuste pasa por aprobar la reforma que consiste en reemplazar la fórmula con la cual se calculan los ajustes de la jubilación, atándose a los números de la inflación, así como también los montos de los planes sociales y las asignaciones familiares.     

Lo que sucede es que el gobierno quiere abrir y tiene que hacerlo, el paraguas.

La propuesta de Macri a los gobernadores para empezar a ordenar las finanzas públicas se centra en dos puntos claves: la rebaja de los impuestos distorsivos y, en especial, la modificación de la fórmula de actualización de las pensiones y jubilaciones. Este nuevo cálculo -que se hará sólo en base a la inflación y de forma trimestral  podría permitirle al Gobierno disponer de 1oo mil millones de pesos con los que podría cubrir otros gastos, como la negociación del Fondo del Conurbano del cual se haría cargo el Gobierno Central.

La semana que viene el presidente volverá a encontrarse con los Gobernadores que deben estudiar lo conversado y con quienes se intenta avanzar en esta idea de “consenso fiscal”. Para el Ejecutivo es crucial que las provincias se comprometen y firmen el Pacto de Responsabilidad Fiscal.  El Ministro del Interior, Frigerio, aseguro que van a trabajar con cada provincia a fin de escuchar inquietudes y contribuciones.

Por lo pronto, el Gobierno enviará el lunes próximo el proyecto de Ley de Reforma Tributaria al Poder Legislativo con todo lo presentado por el ministro Dujovne la semana pasada menos el impuesto interno al vino. Con el cual se dio marcha atrás, algunos dicen que lanzar todas las medidas en paquete hizo que la complejidad de las mismas provoque desconcierto. Y que lo de los vinos fue “un señuelo” para después dar marcha atrás, dándoles a los Gobernadores una victoria sobre este tema y que estén más abiertos a votar a favor de esta reforma previsional que es fundamental para la gestión, para las cuentas.  Cuanto antes sea analizado en comisiones, antes llegará al recinto. En función de lo que resuelva el Congreso, se harán las adaptaciones a la Ley de Presupuesto según los cambios y modificaciones hechas.

Que van a hacer los Gobernadores,  por ahora es la gran incógnita, así como cómo resultará la voluntad dialoguista del Gobierno Nacional, que seguidamente a la reunión con mandatarios provinciales el Presidente  se encargó de halagar y remarcar.

Es tiempo de reformas, se esperan conclusiones y resultados. La noción que nos queda es un intento claro por parte de la gestión M de demostrar orden en todos los aspectos de su gestión. Cooperación con la oposición, si es que esta la presta, acuerdos, diálogo. Se juega a partir de ahora, después de las elecciones de octubre, el resto del mandato y la potencialidad del futuro, por supuesto abierto e incierto.