En La Pampa hay dos millones de hectáreas en riesgo de incendios

La gran cantidad de pasto seco disponible sumado a las escasas precipitaciones y elevadas temperaturas presentan condiciones de extrema peligrosidad para la ocurrencia de incendios en más de 2 millones de hectáreas en la región sur de La Pampa.

En este contexto, los técnicos del INTA desarrollaron un mapa que señala los sitios más vulnerables y brinda una serie de recomendaciones técnicas para reducir el impacto. Según cifras del INTA, hasta el momento, hay 153.000 hectáreas afectadas por los incendios en La Pampa.

Para Pablo Vázquez –especialista en modelos del área de gestión ambiental y recursos naturales del INTA Anguil, La Pampa–, “la arbustización generalizada, la mala distribución de la carga animal, debida a la escasa distribución de aguadas en los establecimientos y cinco años de lluvias por encima de la media histórica generan las condiciones ideales para la acumulación de grandes volúmenes de la materia seca fina que propicia la ocurrencia de incendios”.

En esta línea, Vázquez advirtió que “en 2016 había 4 millones de hectáreas que no se quemaron en más de 10 años, de las cuales, al menos el 50 % corresponden a áreas arbustizadas”.

“Dada la actual acumulación de material fino, las altas temperaturas y baja humedad, la situación del año pasado puede repetirse”, indicó Vázquez.

En este contexto y con el objetivo de colaborar en la toma de decisiones, los técnicos del INTA desarrollaron un mapa que permite identificar las zonas más vulnerables y susceptibles a la ocurrencia de incendios. “Muchos de los establecimientos con serios riesgos de incendiarse están dentro de la categoría de difícil acceso”, explicó Vázquez.

Incendios: mejor prevenir que combatir

Desde el INTA consideran fundamental poner el foco en las tareas de prevención que consisten en mantener limpias de material combustible las picadas cortafuego, alambrados e instalaciones.​

También es importante no dejar materiales inflamables expuestos a altas temperaturas como leña, papel, pintura y/o combustibles.

A su vez, resulta imprescindible realizar corta fuegos de 20 metros, en los potreros linderos a las rutas o líneas férreas, ubicados entre el alambrado y la vía de comunicación.

En todos los casos resulta “trascendental” tener muy presente los parámetros de temperatura, humedad y viento para realizar quema controlada, para lo cual es importante consultar los pronósticos climáticos.