En Córdoba, alquileres agrícolas se incrementaron un 23%

Los alquileres de campos se van para arriba en Córdoba. El costo promedio en la provincia es de 10,5 quintales de soja por hectárea esta campaña, según una estimación que acaba de publicar la Bolsa de Cereales cordobesa. En dólares, es un incremento del 23% respecto de la media del ciclo pasado.
“Este valor se posiciona como el más elevado de las últimas seis campañas y es similar al del ciclo 2012/13”, destaca la entidad. El alquiler promedio es de 280 dólares por hectárea, una cifra que está más de 50 dólares por encima de lo que se pagó el año pasado.
En volumen, es un quintal por encima de la media del ciclo anterior (9,5 quintales por hectárea) y está 2 quintales por arriba de la campaña 2014/15, cuando el promedio fue de 8,5 quintales por hectárea.
“El incremento en los costos del arrendamiento se encuentra relacionado a las expectativas positivas que existen en torno a la agroindustria como sector clave para el Gobierno Nacional y la mejora en los indicadores de rentabilidad de las empresas agropecuarias”, explica la Bolsa cordobesa.
Los técnicos de la entidad explican que en el precio influye la cotización del contrato futuro de la soja para mayo de 2018, que es mayor al valor que tuvo la oleaginosa durante la cosecha de 2017.
“A nivel regional, los valores de los departamentos cordobeses del sur son los que se mantienen o aumentan menos los alquileres, los ubicados en la zona núcleo se recuperan luego de las caídas del año anterior y los del norte vuelven a mostrar un incremento”, indica el informe de la Bolsa cordobesa.
Pero hay que tener en cuenta que hay variaciones muy importantes debido no solo a las características agronómicas de los lotes, sino también a su ubicación y a las condiciones de los caminos para llegar a esos campos, una secuela que dejaron las importantes inundaciones de las últimas dos campañas.
“En departamentos del sur de la provincia, principalmente, continúan los problemas de suelos y caminos como consecuencia de los excesos hídricos ocurridos a lo largo del año, por lo que los incrementos en los alquileres respecto de la campaña anterior son nulos o de medio quintal”, advierte el informe.
En cambio, en los departamentos Totoral y Colón –en el norte cordobés- las subas son de hasta 3 quintales por hectárea por los muy buenos rendimientos que tuvieron los cultivos durante la campaña 2016/17.
En los campos ubicados en los departamentos Unión y Marcos Juárez, de altos rindes, se registra una recuperación de 1,5 a 2,5 quintales por hectárea en el valor de los arrendamientos.
La modalidad de negociar por quintales fijos es la más utilizada, en detrimento de la alternativa a porcentaje. Esta última opción se está usando en los campos y regiones de la provincia que han sido afectadas por situaciones de anegamiento y en lotes que no llegaron en las mejores condiciones al comienzo del nuevo ciclo.
“Otra de las modalidades relevadas son esquemas mixtos, donde se pacta una parte en quintales fijos y un saldo a porcentaje, según los rendimientos que se obtienen en la cosecha”, señala la Bolsa cordobesas.
Son alternativas de negociación para procurar llegar a un arrendamiento lo más equitativo posible -entre el propietario y el que alquila el campo- cuando no se puede saber con relativa certeza cuál es el potencial productivo de un lote que viene de padecer muchas dificultades y complicaciones por los encharcamientos y excesos hídricos.