El fuego y las inundaciones, las postales negras de un difícil comienzo de año

A mitad del ciclo de los cultivos de verano, las intensas lluvias anegaron miles de hectáreas en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. En el sur de la zona agrícola hay un millón de hectáreas afectadas por el fuego.

Comenzó el año 2017 y los temporales, los incendios y la sequía castigan a los productores de diversas zonas del país. De todo un poco, para no relajar los ánimos.
Las inundaciones y el fuego muestran las imágenes más impactantes de lo que está sucediendo. En la región central del país, como mínimo, llovieron 200 milímetros en diez días. Esta zona abarca el centro este y sudeste cordobés, el centro de Santa Fe hacia el sur de la provincia, el sudoeste entrerriano y también el noroeste bonaerense. Pero, la zona más castigada es la santafesina. Allí, los picos de lluvias alcanzaron 400 milímetros.
Ariel Chiaramelo es asesor técnico y productor en Landeta, 200 kilómetros al noroeste de Rosario y a 10 kilómetros del límite con Córdoba. El está realmente preocupado. Contó que desde el fin de semana de Navidad recibió dos aguaceros muy grandes de 130 mílímetros cada uno, más lluvias esporádicas que también se presentaron. En total, su registro superó los 300 milímetros. Ahora, respira, ya que lleva varios, luego fin de semana del Año Nuevo, con el tiempo despejado. En su campo, tiene agricultura y un feedlot de 900 cabezas en engorde. Los bajos del campo, que estaban sembrados, quedaron totalmente cubiertos de agua.
“Por ahora, en las lomas no hay agua en superficie, pero es imposible pisarlas. Las napas están muy alta y no puede circular ningún tipo de vehículo porque no hay piso firme”, comenta el productor. También se lamenta porque sus animales en el corral están en el fango. Eso, para él, representa un 20 por ciento de pérdida de peso por día debido al estrés del barro.
La otra cara de la moneda son los incendios que afectan la región comprendida entre las provincias de La Pampa, sur de Buenos Aires y norte de Río Negro. Allí están en pleno combate contra las llamas.
Un relevamiento efectuado por diferentes estaciones experimentales del INTA sostiene que hacia fines de 2016 ya estaban las condiciones de extrema peligrosidad para la ocurrencia de fuegos.
Pablo Vázquez, especialista del INTA Anguil (La Pampa) confirmó que “las temperaturas superiores a 32° y la ausencia de lluvias desencadenaron una serie de incendios que afectan aún hoy a toda la región”. En la Pampa, suman más de 400.000 las hectáreas afectadas por el fuego desde el comienzo de los incendios. A las hectáreas afectadas en La Pampa, se suman las 500.000 de Río Negro y las 150.000 de Buenos Aires.