ECONOMÍA. El Mercosur y la Unión Europea más cerca

En el marco de una negociación que está cobrando fuerza, la Eurocámara organizó en Buenos Aires una reunión empresarial sobre de las tratativas entre el Mercosur y la Unión Europea para llegar a un acuerdo de libre comercio.

La apertura del evento, que contó con el apoyo de la Delegación UE en la Argentina, estuvo a cargo del presidente de la Eurocámara, Giorgio Alliata di Montereale, y del Encargado de negocios de la Delegación europea, François Roudié. El encuentro se centró luego en las intervenciones de los cinco jefes negociadores: Sandra Gallina (UE), Horacio Reyser (Argentina), Ronaldo Costa Filho (Brasil), Rigoberto Gauto (Paraguay) y Gabriel Bellon (Uruguay).

 

Los diplomáticos explicaron de esta manera algunos de los puntos clave para los respectivos países, además de analizar la fase en la que se encuentran estas largas negociaciones.

 

Gallina y los embajadores de los cuatro países trazaron además los lineamientos del trabajo que les espera en los próximos meses, exhortando al empresariado local y europeo a expresar su postura con respecto a un Acuerdo UE-Mercosur.

 

Asimismo, todos los negociadores reafirmaron un fuerte compromiso para lograr un acuerdo antes de fin de año, así como la importancia del acuerdo como herramienta de ordenamiento interno del Mercosur y de atracción de inversión.

 

Con las intervenciones de empresarios y de algunos de los negociadores de los capítulos específicos, el Foro se encargó de analizar algunos de los temas fundamentales de las tratativas, como “Las medidas específicas para el desarrollo y la internalización de las PyME” y “El rol de las indicaciones geográficas en la diferenciación de los productos agrícolas y agroalimenticios, la creación del valor agregado y el desarrollo territorial”.

 

Por último, se discutió sobre “la contribución del comercio al desarrollo sostenible del punto de vista económico, social y ambiental”.

 

Los referentes empresarios europeos y locales presentes destacaron de la misma manera la necesidad de contar con herramientas financieras de cooperación internacional que permitan disponer de datos concretos sobre el impacto del Acuerdo sobre el sistema productivo de la región.