Dos tambos de 7000 vacas generan energía eléctrica con sus residuos

Con la presencia del ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, ayer se inauguró un biodigestor que produce energía renovable con efluentes del tambo, como parte del proyecto lechero que la empresa Adecoagro realiza en el sur de Santa Fe.
El día amaneció soleado en el establecimiento Carmen, de 10.000 hectáreas, ubicado cerca de Venado Tuerto. Luego de una recorrida por los campos con cultivos, las guacheras (corrales para cría intensiva de terneros), los tambos y la sala de ordeñe (una rotativa que cuenta con 80 puestos y tiene capacidad para ordeñar unas 500 vacas por hora), el acto inaugural comenzó pasado el mediodía.
Con corte de cinta y bendición, se reunieron alrededor del biodigestor unas 400 personas, entre funcionarios provinciales de Santa Fe, intendentes de las localidades vecinas de San Gregorio, Roberto Alberdi, Christophersen, Salvador Soraide, autoridades y directivos de la empresa Adecoagro, representantes de la Sociedad Rural Argentina (SRA) y alumnos abanderados de las escuelas de la zona.
“Tenemos que servir a la producción y a la agroindustria para que desarrolle todo su potencial”, dijo Etchevehere, bajo un cielo ya nublado. “Es el lugar donde tenemos que estar los funcionarios, acompañando”, afirmó de espaldas al biodigestor, que requirió una inversión de US$ 6 millones y genera energía con el estiércol que proviene de las más de 7000 vacas de dos tambos estabulados (con sistemas de refrigeración y camas de arena), que producen 250.000 litros por día con un promedio de 36,5 litros por animal.
Mariano Bosch, CEO de Adecoagro, explicó: “Nuestro objetivo es transformar de forma eficiente y sustentable proteínas vegetales en proteínas animales. Hoy podemos convertir un kilo de alimento en un litro y medio de leche. Tenemos una calidad de leche de las más altas del mercado, empleamos a 160 personas y ya hemos iniciado las obras para duplicar la capacidad productiva actual”.
Además de generar 1,4 MW de potencia, el biodigestor, que ya se encuentra inyectando desde principios de mes energía renovable a la red nacional bajo el Plan RenovAR 1, produce biofertilizantes que la propia empresa usa para sus cultivos. “Ese es el concepto: reutilizar los residuos de la forma más eficiente. Los desechos vuelven al campo como fertilizantes inorgánicos, pero antes generan electricidad. Es un círculo que se cierra y se retroalimenta”, indicó Bosch.
La firma, que este año cumple 15 años, tiene pensado invertir 60 millones de dólares para duplicar su capacidad. Según informaron, para 2019 en Christophersen contarán con dos nuevos tambos que permitirán ordeñar 14.000 vacas y producirán en total 500.000 litros de leche por día. Además, sumarán otro biodigestor, que junto al recién inaugurado permitirá generar una potencia de 4 MW.
El nuevo biodigestor trabaja las 24 horas con un flujo continuo, reduce un 80% la contaminación por olor y se alimenta 100% de residuos: 95% de estiércol y 5% de residuos de alimentación del ganado. “Está compuesto por dos fermentadores primarios que producen el 80% del biogás y un posfermentador que produce el 20% restante”, afirmó Severo Maggio, responsable del área ambiental de Adecoagro.
En tanto, respecto del modelo de tambos estabulados, Alejandro López Moriena, director de sustentabilidad de la firma, señaló: “Nos inspiramos en un sistema que vimos en Estados Unidos. Es un modelo de tipo industrial que requiere procesos y protocolos. De 2007 a 2012 logramos cumplir el objetivo que nos propusimos: superar los 35 litros de leche por día por vaca”.