Destituyeron al juez Freiler, denunciado por “notorios actos de corrupción”

Era el juez más rico de los tribunales de Comodoro Py hasta hoy, que fue destituido por mal desempeño de sus funciones a partir de denuncias por “notorios actos de corrupción”.
A Eduardo Freiler lo protegió el kirchnerismo todo lo que pudo, más allá de las acusaciones que le llovían y un crecimiento patrimonial que resultaba inexplicable. De hecho, la kirchnerista Diana Conti fue la única que hoy votó en contra de echarlo. “No soy un juez corrupto”, había asegurado.
Suspendido en agosto, Freiler se convirtió en camarista federal en 2004. Antes había sido fiscal federal (desde 1994). Su primera esposa fue magistrada del fuero civil mucho antes que él.
Freiler vio pasar por su despacho muchas causas de gran repercusión política: como fiscal investigó las coimas del Senado y como camarista, por ejemplo, falló a favor de anular pruebas importantes en la causa Skanska y contra la investigación de Alberto Nisman a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner por traición a la Patria.
Su fidelidad al kirchnerismo tuvo su hito al firmar la primera solicitada de Justicia Legítima, la agrupación de jueces, fiscales y funcionarios judiciales adeptos al gobierno K.
A Freiler lo investigaban por su patrimonio y por mal desempeño. Una tasación de oficio determinó que la mansión de 1.234 metros cuadrados que el juez tiene frente a la Quinta de Olivos cuesta al menos un millón de dólares.
Esa cifra queda lejos de los 2,8 millones de pesos que el camarista declaró haber pagado en 2014, según dijo porque su estado era muy malo. Y se calcula que gastaron al menos $ 3 millones en refacciones.
Ahora que Freiler fue destituido por el Consejo de la Magistratura, los jueces más ricos (de acuerdo con sus declaraciones) son:

1) Eduardo Farah: $ 4,7 millones,

2) Martín Irurzun y María Servini: $ 4,5 millones,

3) Jorge Ballesteros: $ 4,3 millones.