Chile perdió en Brasil y se quedó sin nada

No hay vuelta que darle:Brasil siempre, pero siempre, juega en serio. No necesita especular. No juega un partido pero al mismo tiempo está pendiente de otros. No lo necesita, por el simple hecho de que es -al menos actualmente- el mejor seleccionado de Sudamérica. Ayer, el morbo estaba presente:en caso de perder ante Chile, la verdeamarela podía llegar a perjudicar nada más y nada menos que Argentina.
Sin embargo, Neymar y compañía no dejaron ninguna duda sobre el campo de juego: con un segundo tiempo de alto vuelo y un rendimiento sin fisuras, Brasil goleó 3-0 a la Roja, espantó los fantasmas que había en la previa y, de paso, dejó a Chile afuera del Mundial, ya que Perú le robó el lugar en el Repechaje. “Vamos a hacer lo que es más importante para nosotros, para la dignidad de un pueblo: hacerlo lo mejor posible. Los demás recogerán el fruto del trabajo que hicieron”. La frase -o más bien la declaración de principios- la dijo Tite en la antesala del choque de anoche.
A recordar:clasificado a Rusia 2018 desde la fecha 14, Brasil no tenía la presión que sí tenían otras selecciones. Es más, hasta podría haber cuidado a algunos de sus jugadores. A pesar de ello, el entrenador salió a jugar con lo mejor que tenía a su disposición. “No puedo desestructurar demasiado el equipo. Si se toca mucho, se pierde la organización, la coordinación en plena preparación para la Copa del Mundo”, explicó el DT, siempre pensando un paso adelante. Claro, en la cabeza de todo Brasil el Mundial es una realidad hace tiempo, por eso no hay lugar para la relajación.
Chile, enfrente, era todo lo contrario. La necesidad estaba del lado de la Roja, que llegaba a esta última fecha sabiendo que la tarea no era para nada sencilla:enfrentaban a Brasil como visitantes. Y la estadística, en la previa, era contundente:la verdeamarela nunca había perdido como local en Eliminatorias (hasta ayer sumaba 41 victorias y 12 empates). Para colmo, en el inicio del encuentro los de Pizzi no pudieron hacer pie en San Pablo. La pelota, en ese comienzo, la tuvieron los de amarillo casi en exclusividad, aunque esto no se tradujo en llegadas de peligro. La sensación era que Brasil controlaba el partido sabiendo que no sufriría sobresaltos, ya que Chile, pasivo, nunca estuvo cómodo salvo por algún que otro tiro libre lejano. En el segundo tiempo, en definitiva, esa sensación se materializó.
Brasil desplegó la totalidad de su juego y pegó tres veces, cada una de ellas de nocaut. Primero, con un Paulinho que demostró ser un gran volante mixto.Y luego, con su joven promesa, Gabriel Jesús, que marcó por duplicado combinando destreza, velocidad y oportunismo.
Chile no estuvo cerca de reaccionar en ningún momento. Los resultados de los otros partidos, además, lo terminaron condenando:el empate de Perú dejó a los de Gareca en el Repechaje. Brasil, mientras tanto, hizo lo que mejor sabe hacer:jugar al fútbol.