CHACO. La industria frigorífica no logra reactivarse

El sector, sigue en un momento crítico, y sin contar las cooperativas de trabajo, suma alrededor de 500 puestos de trabajo directos, que se ven seriamente complicados en su continuidad, por los altos costos de la energía, el aumento de los combustibles, el costo laboral y los aportes, dijo Eduardo Carrara, de la Cámara Frigorífica del Chaco.

 

Señalo, a modo de ejemplo, que su planta faena solo tres veces por semana, y que cuenta con una enorme capacidad ociosa que “siempre estamos esperando mejores condiciones del mercado y de la economía, pero seguimos sin poder reactivarnos”, dijo.

 

En la provincia se faenan alrededor de 9.000 cabezas mensuales entre las plantas que integran la Cámara Frigorífica del Chaco, lo que implicaría según indicó Carrara unas 120.000 anuales. “Creemos que podríamos faenar el doble, cuando la capacidad ociosa es altísima, y cumpliendo con los requisitos que exige la ley”, indicó.

 

La industria frigorífica chaqueña, que ya viene complicada por tener una capacidad ociosa del 70%, encuentra un fuerte escollo ante la apertura de importaciones de cuero.