Bután: El país donde el 100% de su producción agrícola y ganadera es ecológica

Increíble pero cierto, el país asiático va camino a convertirse en el único país 100% con producción ganadera y agrícola ecológica. Su respeto por la naturaleza está marcado hasta en la constitución del país.

Bután es un pequeño reino enclavado en la cordillera del Himalaya y con poco menos de un millón de habitantes, aspira a convertirse en 2020 en el primer país del mundo en tener una producción agraria 100 % ecológica, así lo ha indicado el cónsul general honorario del Reino de Bután, Ian Triay.

 

No podía ser menos para un país que tiene “incorporado en su Constitución un gran respeto hacia la naturaleza y el medio ambiente“, ha explicado Triay, quien apunta que, debido a esta consideración, en el Reino -una monarquía constitucional- evitan el uso “de herbicidas y pesticidas” en su agricultura.

 

La economía de Bután -país de extensión similar a Extremadura- se basa en la agricultura y la ganadería, que proporciona el principal medio de vida a más del 40 % de la población, según la ficha de información sobre este país del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación español.

 

La finalidad del objetivo “ecológico” es, según ha relatado el cónsul, poder ofrecer alimentos de una gran calidad, cuyo método de producción, el biológico, respeta el entorno y los recursos naturales.

 

Productos eco para su mercado interno, pero también con las miras puestas en la exportación de estos alimentos de gran valor añadido, por ejemplo, a sus países vecinos India o China.

 

El Gobierno butanés ha iniciado un acuerdo de colaboración con la empresa europea Eosta -una de las principales empresas internacionales de distribución de hortalizas y frutas ecológicas frescas- para desarrollar un programa para fomentar el desarrollo sostenible y ecológico.

 

El plan denominado “Nature  & More. Bhutan Bridge” apuesta por acelerar el desarrollo sostenible del medio rural para evitar, además, la fuga de cerebros y frenar el éxodo a las ciudades, como ocurre en muchos países asiáticos, según información facilitada por la firma, que tratará de potenciar la política ecológica iniciada por este país.

 

Debido a su ubicación geográfica y orografía, Bután tiene una “oportunidad única” para desarrollar de una manera “verdaderamente sostenible” su agricultura y su economía, según un comunicado de Eosta, que asegura que “como empresa, con más de 25 años de experiencia en el mercado ecológico, nuestro deber es apoyar esta iniciativa”.

 

Bután, país eminentemente montañoso -casi el 70 % de su superficie está cubierto de bosques-, linda con el Tibet y destaca, además, por ser el pionero en evaluar la “Felicidad Interna Bruta” (FIB) de su población.

 

 

El FIB se  instauró hace ya varias décadas como una forma más eficaz que el tradicional Producto Interior Bruto de medir el bienestar de sus habitantes, entendido como un todo que va más allá de la economía y que parte de un profundo respeto hacia la naturaleza y todos los seres vivos; de ahí también su apuesta por la agroecología.