Buryaile: “Llevamos ejecutado el 46% del Fondo de Emergencia”

El líder de la cartera agropecuaria responde sobre todo: biodiésel, crisis del sector lácteo, economías regionales e importaciones. Además, expresa su preocupación por las recientes inundaciones.

0
25

Ricardo Buryaile, formoseño, fue vicepresidente segundo de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) entre 2007 y 2009. La carrera en la política lo llevo a ser un agrodiputado por Unión Cívica Radical (UCR). Entusiasmado por la tarea al frente de la cartera de Agroindustria de todas maneras cree que “los ministros somos ministros por minutos”. Señala su preocupación por las inundaciones, por las trabas de los Estados Unidos a la importación de biodiésel y por algunas economías regionales, entre otros temas. De todas maneras, se manifiesta confiando en que Argentina podrá mejorar y ampliar sus exportaciones con valor agregado. A continuación los párrafos más salientes del reportaje concedido por el ministro de agroindustria a Ámbito Financiero.

Periodista: ¿Qué medidas se han dispuesto hasta el momento para los afectados por las inundaciones?

Ricardo Buyairle: Desde que asumimos en 2015, comenzamos con inundaciones en diferentes zonas del país. Hemos declarado 17 provincias en emergencia por diferentes fenómenos climáticos, y como consecuencia tenemos inconvenientes para movilizar la producción. Durante muchos años se dejaron de hacer obras de infraestructura hidráulica para menguar este tipo de fenómenos. A través del Fondo de Emergencia Agropecuaria comenzamos a mejorar caminos rurales, alcantarillas; entregamos maquinaria vial, en un trabajo conjunto con los municipios y las provincias. Además, hemos otorgado líneas leasing con Banco Nación y Banco Provincia. Porque para un productor la pérdida de toda su producción, por más que en el porcentaje nacional no sea significativo, es todo. Del Fondo de Emergencia Agropecuaria, que consiste en $500 millones anuales, llevamos ejecutados el 46%. Y alcanza a más de 9.600 productores.

P.: ¿Porque Estados Unidos aplicó una suba de aranceles tan alta a nuestras exportaciones de biodiésel?

R.B.: Estamos preocupados. Pero a nivel comercial multilateral ya se ha establecido que la Argentina no otorga subsidios. Rechazamos la magnitud de los derechos preliminares impuestos, superiores al 50%, que en las presentes circunstancias no se corresponden con ningún tipo de investigación objetiva ni metodología aceptable desde el punto de vista de las normas de la Organización Mundial del Comercio.

P.: ¿Cómo cree que se solucionará este conflicto?

R.B.: Junto con Cancillería, estamos buscando revertir esta decisión preliminar defendiendo el interés de nuestro país. El Gobierno argentino, junto con el sector privado nacional involucrado, está cooperando con la investigación que continúa llevándose a cabo.

P.: ¿Cómo evalúa la situación de las economías regionales?

R. B.: En el país hay entre 26 y 30 economías regionales, de las cuales se desprenden múltiples cadenas productivas. Hay 14 cadenas de economías regionales que estamos mirando, cítricos, peras/manzanas, miel, entre otras. Las producciones de mano de obra intensiva, están complicadas como lo son peras, manzanas, olivos, mandarinas, naranjas, entre otras.

P.: ¿Por qué están complicadas?

R.B.: Por múltiples factores, enseguida se argumenta que es por culpa de las importaciones pero, en realidad, hay varios factores. Si se miran las economías regionales, el origen de la producción son campos que supieron ser extensiones y fueron fraccionándose en 5, o 10 hectáreas de cultivo. Hay un problema de escalas, de variedades, de comercialización, capacitación y el resto de los problemas más conocidos, logística, impuestos, etc.

P.: Una de las quejas más recurrentes es que el productor recibe muy poco por su trabajo y el consumidor paga mucho…

R.B.: Le pongo un ejemplo. El kilo de banana se le compra al productor en 2 pesos. El precio al consumidor es de 25 pesos el kilo, a este valor le restamos el IVA y estamos en 19 pesos, luego se debe sacar el porcentaje de desperdicio, que en frutas y verduras es casi un 20%, ya llegamos a 15 pesos. Al precio del productor que me vendió la banana a 2 pesos le debo agregar el costo del camión, galpón de empaque, mano de obra, los cajones para embalar, pago de tasas municipales e impuestos provinciales, flete, el peaje, ya se sumaron unos 6 o 7 pesos antes de salir de la provincia. Más el flete hacia el Mercado Central, la ganancia del intermediario, el IVA ya llegamos a más de 20 pesos, esta es la situación y solo le puse un ejemplo.

P.: ¿Pesan mucho los impuestos?

R.B.: Hay impuestos municipales, provinciales y nacionales. Por ejemplo, la tasa de Ingresos Brutos es de 5%. Nadie se lleva el 5% limpito de polvo y paja. Lo que se tiene registrado es que del precio en góndola o el precio final, el 40% del precio son de impuestos (entre municipales, provinciales y nacionales).

P.: Hay quejas de que se están importando peras, cítricos y otras frutas y verduras del exterior. ¿Esto es cierto?

R.B.: El año pasado se importaron 1.000 toneladas de manzanas menos del 1%.

P.: ¿Qué más importamos?

R.B.: El año pasado se importaron bananas, cerdo, soja, mandarinas, manzanas. Por ejemplo, se armó una polémica porque importamos dulce de leche, pero esas importaciones eran muestras para exposiciones.

Importamos carne de cerdo pero lo que ocurre es que hoy consumimos unos 17 kilos per cápita y antes 8 kilos.

P.: Algunos sostienen que el proyecto de la reforma impositiva debería incluir el gravar los productos no saludables y a las bebidas alcohólicas. ¿Cómo lo ve?

R.B.: Hay cinco tributos principales que gravan a la industria vitivinícola y que están presentes en toda la cadena de valor, que son: Impuesto a las Ganancias; Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social, los cuales impactan en aquellos eslabones mano de obra intensiva, es decir sobre todo a la producción primaria; IVA; Impuesto a los débitos y créditos e Impuesto sobre los ingresos brutos. El vino espumante está exento, se prorrogó por segundo año consecutivo por el convenio de reinversión en la cadena. En tanto, San Juan y Mendoza han implementado un incremento adicional de tasa de IIBB para quienes fraccionen vino importado de 3,6 y 2% respectivamente.

P.: ¿Cual es filosofía de la reforma?

R.B.: La filosofía sería que si queremos privilegiar a algún sector lo hacemos sin perjudicar las alícuotas que tengan otros productos. Puedo bajar, puedo incentivar. Volviendo a su pregunta del tema del alcohol, nosotros lo que trataremos es no subir impuestos, a lo sumo mantenerles los existentes y premiar a alguna producción que se quiera incentivar, esto lo hablando en su momento con el ministro de Hacienda Dujvone. Le quiero aclarar que la reforma se está planteando en temas muy globales. Hoy por hoy no está en el análisis ninguno de estos temas puntuales.

P.: Con este concepto ¿qué sectores cree que necesitan incentivos?

R.B.: Muchos, fundamentalmente las economías regionales y digo frutos secos, uvas, fruticultura, citricultura, entre otros. La fruticultura, horticultura, citricultura, esto son quizás las economías que más ayudan necesitan por un tema de economía de escalas y por quienes la realizan, entre otros problemas.

P.: ¿Cómo está el sector lácteo?

R.B.: La cadena lechera tiene problemas enormes. Durante el gobierno de los Kirchner la leche en polvo estaba a 5.000 dólares la tonelada y pusieron retenciones al 50% llevándose el Estado 2.500 dólares. Luego bajó el precio de la leche en polvo y este producto era el 20% de la producción argentina (hoy es mucho menos). Teníamos consumo interno fuerte, exportaciones importantes era una situación buena de la lechería que además contaba con el subsidio del maíz. Un productor llevaba a otro productor. Esto llevó a que muchos productores se inclinaran por la producción de soja. Cuando asumimos la leche en polvo estaba en los 1.800 dólares, el litro al productor estaba en 2,10 pesos, y la tonelada de maíz estaba a 3,10 el kilo. Hoy el maíz vale 2.000 pesos y la leche 6 pesos. Antes vendía un litro y medio de leche para un 1 kilo de maíz y hoy vendes un litro de leche para 3 kilos de maíz. Entonces ¿cuál es el problema del productor? Esta apremiado por la mochila que trae y a esto se le suma que muchos campos se inundaron y cayó la producción.

P.: ¿Qué hicieron para ayudar a este sector?

R.B.: Dimos créditos, ayudamos a través de cooperativas lácteas. Cuando apenas asumimos dimos 1.200 millones de pesos de subsidios directos y no funcionó porque terminan sin competir. Nuestra posición es que la situación es distinta al año pasado porque no tenemos la emergencia salvo en algunos lugares puntuales. También la industria venia ya con problemas. La producción cayó un 14% pero hoy ya comenzamos a recuperar los niveles de producción, en agosto se produjo un 7% más respecto del mismo mes del año anterior. Hoy la situación está cambiando.