ARA San Juan: Macri recibe el martes a familiares de los tripulantes

“El martes nos recibe el Presidente: eso nos anunciaron hoy en el parte oficial de cada mañana”, dijo Andrea Mereles, esposa del submarinista Gabriel Alfaro, cocinero del submarino ARA San Juan.

Esta mañana, según confirmaron distintos familiares presentes en el anuncio oficial de la Armada, les comunicaron que Mauricio Macri se reunirá con ellos en Buenos Aires: será la primera vez que los reciba desde el 20 de noviembre, cuando se encontró con algunos de ellos en la Base Naval de esta ciudad en medio de su descanso en la residencia presidencial de Chapadmalal.

En ese entonces, se cumplían cinco días de la pérdida del rastro del San Juan. El martes, cuando se produzca la segunda reunión, habrán pasado 83 días de aquel 15 de noviembre. “Esta mañana, el capitán Gabriel Actis nos dijo que habría una reunión con Macri entre el martes y el viernes de la semana que viene. Luego lo llamaron a un costado, mantuvo una conversación telefónica, y nos confirmó que esa reunión sería el martes”, reconstruyó María Victoria Morales, madre del submarinista Luis Esteban García.

Según explicaron los familiares, desde la Armada se les anticipó que el Presidente recibirá a un integrante por cada familia, tal como exigió la semana pasada el ministro de Defensa, Oscar Aguad. “Aún no está confirmado el horario, pero la movilidad hasta Buenos Aires corre por cuenta de la Armada”, detalló Marcela Moyano, pareja del tripulante Hernán Rodríguez.

Los familiares de la tripulación pidieron durante diciembre y enero ser recibidos por Macri. También se lo reclamaron a Aguad en la reunión de la semana pasada. “Lo primero que se me ocurre preguntarle es por qué no sé acercó antes”, sostiene Mereles.

Según contaron varios familiares, tal como hicieron antes de reunirse con Aguad, se pondrán de acuerdo entre ellos respecto de qué preguntas y qué reclamos hacer.

“Esto se demoró muchísimo. Deberíamos haberlo tenido antes con nosotros. Desde mi corazón de madre no puedo dejar de pensar ni un segundo en mi hijo, y no sé por qué el Presidente no estuvo con todos nosotros: habría que preguntarle a él”, enfatiza Morales.

Mientras hablaban con Clarín, esposas y madres de varios tripulantes recorrían locales que venden telas en esta ciudad: buscaban precio para armar una bandera grande y 44 chicas -una por cada tripulante- para renovar las que ya están colgadas en el alambrado de la base de la Armada. “Queremos que siga siendo algo visible, que siga siendo un lugar donde se note la presencia de nuestros familiares”, dice la mamá de Luis Esteban García. Esta tarde, a las 18, colgarán las banderas nuevas.

El tiempo de espera por un encuentro con el Presidente podría medirse en varias de las banderas que reemplazarán: el sol y la lluvia las decoloraron.